El piano es un instrumento de teclado de cuerdas percutidas, su sonido se produce  por la vibración de las cuerdas al ser golpeadas por macillos accionados por teclas. Al ser un instrumento polifónico, es idóneo como instrumento solista, para acompañar a otros instrumentos, o como herramienta en la composición y la pedagogía musical. A lo largo de la historia los más grandes compositores han escrito obras en las que el piano es el protagonista, es un instrumento que ha dado numerosos concertistas.

Instrumento musical compuesto de una serie de cuerdas metálicas, de diferente longitud y diámetro, ordenadas de mayor a menor en el interior de una caja sonora, siendo percutidas por macillos impulsados por un teclado produciendo sonidos claros y vibrantes. Según su forma y dimensión los hay verticales, de cola y media cola, de mesa. El teclado del piano de concierto comprende 88 teclas. Las blancas (52), son de madera de tilo recubierta de marfil, las negras son de ébano.

Con el actual piano de concierto se logra unas innumerables gamas de matices, desde sonoridades suaves, aterciopeladas y etéreas hasta sonoridades suaves e incisivas. Su potencia, sobre todo en los acordes. Le hace oponerse a toda la orquesta con espectacularidad.

El piano, a pesar de su invención relativamente reciente, cuenta con un repertorio vastísimo. Desde Haydn hasta nuestros días, no existe prácticamente compositor que no haya escrito música para piano, en sus distintos aspectos de solista, acompañante e integrante en los conjuntos de cámara. Una relación de obras excedería nuestros límites. Bastara considerar la importancia de la producción pianística de Mozart, Beethoven, Brahms, Chopin, Liszt, Debussy, Ravel, Prokofiev, Bartok, Stravinsky, Messiaen, etc.