Primero definamos qué es el canto: una actividad que obliga a tener una coordinación del aparato fonatorio, locomotor, postural, respiratorio, con la intervención de aspectos individuales. También incluímos todo lo relacionado con lo sensoperceptivo, reflejo cócleo-recurrencial, etc.

Y si hablamos específicamente de canto lírico, está vinculado con el repertorio, ópera y música de cámara. Entonces diríamos que por un lado el cantante lírico canta este tipo de repertorio, y para hacerlo debe tener un refinamiento de la técnica de canto y un manejo muy sutil de la técnica y de cada uno de los componentes que hacen a ella.

Canto lírico es el conjunto de técnicas vocales utilizadas para cantar el repertorio de la música docta, repertorio de ópera y música de cámara. El término deriva de la lira, un instrumento de cuerda punteada primitivo, con forma de ábaco que servía para acompañar al cantante en concursos en la antigua Grecia. Como el arpa, la lira se tocaba con las dos manos.

El canto lírico se distingue del canto popular por la tesitura y la extensión vocal del cantante. La tesitura de una voz se define por el buen timbre, el volumen considerable, un vibrato igualado, la posibilidad de un mezza di voce y la posibilidad de agilidad y coloratura. La extensión vocal es intervalo entre el sonido más grave y el más agudo alcanzables. En los cantantes líricos la extensión suele ser de dos octavas o más, aunque en los tenores puede ser de poco menos de dos octavas.

La formación de cantante lírico es una carrera en conservatorio. Dura comúnmente entre cinco y diez años y en muchos países termina con un grado académico.

En la clasificación de matices vocales en el canto operístico, el uso del término lírico es más estrecho. Se suele distinguir entre voces líricas y voces dramáticas. Con la diferenciación de las óperas en ópera buffa y ópera seria se diferenciaron también voces serias y buffas. Esa diferencia se fue convirtiendo en las categorías básicas de la voz lírica y dramática. Las voces líricas se caracterízan por la voz de cabeza y la voz de silbido o voz flageolet, pudiendo utilizar la técnica del mezza di voce. En las voces dramáticas, en cambio, predomina la voz de pecho.